Convocatoria al IV Congreso Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores de México

Convocamos al IV Congreso Nacional, que se celebrará a partir de las 16 horas del día viernes 27, el sábado 28 y el domingo 29 de mayo de 2016, en el Módulo 5 de Mayo de ex-Ruta 100, ubicado en Av. 5 de Mayo # 62 de la Colonia Merced Gómez, Delegación Álvaro Obregón, de la ciudad de México, Distrito Federal.

CONVOCATORIA AL IV CONGRESO NACIONAL

A LOS COMITES ESTATALES.
A LOS COMITES REGIONALES.
A TODOS LOS MIEMBROS DE LA CENTRAL.

Los días 27 y 28 de febrero de 1993 nació la Central Unitaria de Trabajadores. Frente al Monumento a la Revolución se instaló el Congreso Constitutivo, el cual se desarrolló luego en terrenos donde se construía uno de los proyectos comunitarios de la naciente organización.

Nuestra Central nació a convocatoria de un conjunto de organizaciones populares, campesinas y sindicales que en aquel tiempo se reunieron para examinar las condiciones de vida de los trabajadores mexicanos, a fin de establecer una nueva táctica y estrategia de lucha.

Sus conclusiones fueron en el sentido de que los mexicanos vivimos más pobres que en el pasado inmediato, pues los capitalistas aumentaron exageradamente sus ganancias, fundiendo sus negocios con los grandes monopolios extranjeros.

Que los trabajadores hemos sido despojados de nuestros derechos laborales, individuales y colectivos, como la estabilidad en el trabajo, la huelga, la contratación colectiva, la desaparición de nuestras organizaciones de lucha mediante la división e intromisión violenta del Estado y los patrones en su vida interna, a fin de asegurar su control, provocando, entre otros efectos, que el salario se haya reducido drásticamente en su poder adquisitivo.

Que los ejidatarios estábamos en peligro de perder nuestras tierras debido a la reforma al artículo 27 constitucional y la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio, por lo que los jornaleros agrícolas y pescadores también perderíamos nuestro trabajo.

Que los gobernantes se olvidaron de atender los derechos de trabajo, alimentación, salud, educación, vivienda, cultura, recreación y deporte de la gran mayoría de los mexicanos, entregando la obra y servicios públicos a un pequeño grupo de empresarios ligados a los extranjeros.

Que vivimos en un ambiente de violencia, inseguridad, discriminación y explotación, por lo que no tenemos ninguna perspectiva de hacer realidad nuestros ideales de democracia, justicia, paz y libertad.

Frente a dicha realidad, los convocantes concluyeron que era indispensable unir esfuerzos para construir una Central de trabajadores de la ciudad, del campo y del mar que se orientara por los principios de la lucha de clases en favor de nuestros derechos e intereses económicos, sociales y políticos.

Nuestra Central nació para agrupar a amplias masas trabajadoras y populares, a fin de aspirar a la unificación de las luchas del pueblo por mejorar su vida y su trabajo, e impulsar un cambio social y político a favor de la clase trabajadora, levantando, desde las bases, resistencias y el poder popular que logren derribar al sistema de opresión capitalista en México, impulsando la más amplia unidad de todo el pueblo contra el imperialismo, la burguesía y su Estado.

Acordamos formas organizativas sustentadas en el principio del centralismo democrático, es decir en la más amplia democracia participativa de sus miembros y en la necesaria centralización para asegurar el cumplimiento estricto de los acuerdos y línea política tomados por la mayoría.

Nacimos orientados por el principio de independencia plena de la burguesía, del Estado y de los partidos políticos, absteniéndonos de participar en los procesos electorales pues somos profundamente respetuosos de la militancia política personal de nuestros miembros, pero con el derecho de orientarlos ideológica y políticamente en todos los campos de la lucha social y política.

Somos una organización de frente amplio que agrupa a compañeros con distintas concepciones filosóficas, ideológicas y militancia política, por lo que dejaríamos de ser lo que somos si nos convirtiéramos en un partido político, lo que no sería táctico ni conveniente, aunque estemos convencidos de que el partido de la clase obrera es el instrumento adecuado para conducir la lucha por un mundo mejor, sin explotadores ni explotados.

Nacimos orientados por el principio revolucionario de que no solo luchamos por las reivindicaciones de los trabajadores, sino que al mismo tiempo luchamos contra el poder de la burguesía, por la destrucción del capitalismo y la construcción de un sistema social sin explotados ni explotadores, que en nuestro tiempo no es otro que el socialismo.

Lo que hoy nos corresponde, entonces, dentro de los lineamientos de un sindicalismo revolucionario, es apoyar con todos los elementos y recursos posibles a los partidos de la clase obrera que ya existen, demandándoles que se unifiquen y se transformen en el partido único de la clase obrera.

Nacimos orientados por los principios del antiimperialismo porque luchamos por recuperar nuestra soberanía e independencia nacional, mediante el rescate de nuestro territorio pues no olvidamos el principio de que la Nación mexicana es la propietaria originaria de todas las tierras y aguas comprendidas dentro del mismo y, por tanto, tiene el derecho inalienable de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público.

Nacimos orientados por los principios del internacionalismo proletario y de la solidaridad con las luchas de los pueblos del mundo que luchan contra el capitalismo, la explotación, la opresión, el colonialismo, la dependencia y la agresión imperialista.

En el Congreso Constitutivo establecimos la necesidad de mantener actualizado un programa de lucha contra las consecuencias del capitalismo que afectan al pueblo y los trabajadores, basados en la táctica de la movilización, la organización y la elevación de la conciencia de clase de los trabajadores, y en la estrategia de impulsar, desde abajo, la construcción de un nuevo poder que necesitamos los trabajadores y el pueblo.

De aquella realidad que analizaron los convocantes a nuestro Congreso Constitutivo, en nuestro tiempo nada ha cambiado a favor del pueblo y los trabajadores.

Contrariamente, hoy vivimos en medio de la más grande y profunda crisis del sistema capitalista, provocada por los capitalistas financieros internacionales en sus desmedidos afanes de apoderarse de nuestras riquezas nacionales y recursos naturales, amenazando con arrastrar al hundimiento a la humanidad.

A partir de arribo de los neoliberales, en México el Estado se deshizo de las empresas públicas, que eran la base material en que se sustentaba el poder económico y político de la burguesía nacional gobernante.

De acuerdo con nuestra Constitución, el Tratado de Libre Comercio forma parte del derecho supremo del país. Dichas normas jurídicas fueron y son dictadas por los negociadores norteamericanos, ni siquiera por el Congreso Norteamericano, sino por funcionarios de ínfimo nivel.

En la actualidad avanzan secretas negociaciones que los gobernantes de los Estados Unidos de América realizan con los gobernantes de México, Colombia, Perú y Chile, en América Latina, así como de diversos países de Asia, a fin de acordar y aprobar el llamado Acuerdo Transpacífico, por sus siglas ATP.

Dicho Acuerdo es la continuación de la fallida política intentada por el Imperio con el ALCA. Es un ALCA potenciado, aumentado, que pretende doblegar a los gobiernos progresistas de América Latina y asumir, mediante las trasnacionales y otros mecanismos jurídicos extraterritoriales, el control de nuestros recursos naturales, aplastando nuestra soberanía, estableciendo una legislación supranacional, a fin de controlar las mercancías y los derechos de los trabajadores y de los pueblos.
Esta política, expresada en el Acuerdo Transpacífico, nos llevará a una feroz guerra económica para intentar salvar la economía de EU y sin duda tiene relación con los resultados electorales sucedidos recientemente en Argentina y en Venezuela.

Por lo anterior, el llamado Estado mexicano no es ya más la organización jurídica de la Nación mexicana, que ha sido despojada de su derecho a auto-determinarse. Ni siquiera es la organización de la burguesía nacional como clase dominante. Está integrado por empleados vernáculos de la Oligarquía Financiera Especuladora y Trasnacional que tiene su sede principal en los Estados Unidos. Es un Estado que se enfrenta a la Nación mexicana y al pueblo y que, naturalmente, se ha desentendido de las tareas nacionalistas y democráticas que le confirió la Revolución de 1910-17; que ha clausurado y aún revertido la Reforma Agraria; que ha desconocido y agredido los derechos de la clase obrera y desaparecido sus instrumentos de lucha; que ha expropiado a la Nación de su patrimonio y de los recursos de su territorio en beneficio de los monopolios globales; que ha empobrecido a nuestro pueblo hasta el grado del genocidio; que no cuida de la seguridad de nuestra población, sino que la agrede constantemente, la reprime y la aterroriza.

El Estado mexicano actual es una fuerza enfrentada violenta y permanentemente a la Nación y a nuestro pueblo, al servicio del imperialismo. Ya no es aquella junta de gobierno que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa, de que nos habla el Manifiesto Comunista. Es un ejército de sicarios, traidores a la Patria que secuestran, torturan y asesinan, como única forma de gobernar, en un sistema que ha dejado de ser un modo de producción, para convertirse en un vasto sistema delincuencial, como lo es en la actualidad el capitalismo.

Por lo anterior, sostenemos que en México no vivimos en la normalidad constitucional porque somos gobernados por golpistas y guardias blancos del Imperio norteamericano, quienes lo sirven para despojarnos de nuestros derechos individuales y sociales, pero fundamentalmente para privarnos de nuestro territorio, de nuestras riquezas mineras, petroleras, de la electricidad, de nuestro espacio aéreo, costas, aguas, ríos, bosques y selvas, con lo que la Nación mexicana carece ahora del derecho a auto-determinarse.

El pago de la deuda externa distrae enormes recursos, convirtiéndonos en exportadores de divisas e importadores de alimentos pues estos golpistas cancelaron la Reforma Agraria y pusieron a la venta las parcelas ejidales, no solo en perjuicio de ejidatarios sino de la integridad del territorio nacional.

Por si fuera poco, desde 1993 se han otorgado 43 mil 675 concesiones a empresas mineras extranjeras, que incluyen 95 millones 765 mil 800 hectáreas, lo que representa la mitad de nuestro territorio, superficie sobre la cual no puede desarrollarse ninguna actividad productiva, agrícola, ganadera o forestal, al menos que la emprenda el mismo concesionario. El promedio de una parcela es de 5 hectáreas, mientras que las concesiones mineras llegan a poseer hasta 5 mil hectáreas. Además del riesgo de perder esa superficie para siempre, cancelamos de plano el crecimiento de la economía rural. De paso es necesario decir que la cantidad de oro que sustrajeron estas empresas mineras en 10 años fue de 420 toneladas, contra las 190 toneladas que se extrajeron durante los 300 años de la colonia.

El Tratado de Libre Comercio incrementó la ruina económica del país. Lo muestra que el crecimiento promedio del PIB oscila entre el 1 y el 2%; que la industria nacional está desmantelada y el campo está en la ruina, por lo que se ha perdido la soberanía alimentaria pues tenemos que importar más del 50% de granos y otros productos de primera necesidad.

El hombre, que es la principal fuerza productiva, ha sido expulsado de los procesos productivos y arrojado a la llamada economía informal, al desempleo y a la marginación.

Disminuye constantemente el número de trabajadores asalariados al grado que en el año de 2008 existían 28 millones y en el 2012 eran apenas 14 millones. Ese fenómeno reduce dramáticamente los ingresos de las instituciones de seguridad social, volviéndolas vulnerables ante las agresiones del gobierno.

Durante la dictadura neoliberal la tendencia ha sido desaparecer a las instituciones de salud y seguridad social, privatizar todas sus funciones y cargar exclusivamente sobre las espaldas de los trabajadores el financiamiento de esos derechos. Pero no solo eso, sino que los bancos y el gobierno disponen sin derecho alguno de los fondos de los trabajadores de manera temporal y definitiva con el propósito malvado de robárselos o tratar de impulsar el desarrollo del país, no con los recursos de los grandes empresarios y de los contribuyentes mayores, sino con los bienes de los más necesitados, de los explotados.

El balance de 2014, elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, advierte que lo único que crece es la pobreza y el hambre, pues 20 millones de mexicanos, según confesión del gobierno, no tienen que comer el día de hoy.

Los salarios han perdido en poco tiempo el 70% de su poder adquisitivo por lo que la desigualdad social es enorme, al grado que un obrero, así sea calificado y perciba 20 salarios mínimos, necesitaría trabajar 325 años para ganar lo que el señor Carlos Slim gana en un día (142 millones de pesos, según la revista Forbes), lo que quiere decir que la plusvalía, que los capitalistas obtienen del trabajo humano, es de enormes proporciones, apenas comparable con la que obtenían los nazis en los campos de concentración.

Por todo lo anterior se hace necesario el fortalecimiento de nuestra Central y renovar su dirección, a fin de que participe de la mejor manera en la organización y lucha de las miles de resistencias que hay por todo el país contra el Estado y el sistema; para que contribuya a la unidad de la clase trabajadora, por la emancipación económica y política respecto de la burguesía y por la integración de un nuevo gobierno dirigido por los obreros y campesinos.

Por tanto, con fundamento en lo establecido en los artículos 7, 8, 9, 10, 11, 15, 16, 18, 25, 30, 37, 38, 41, 43 y 44 del Estatuto vigente, por acuerdo del Consejo Nacional celebrado en la ciudad de México en marzo del 2013…

CONVOCAMOS

Al IV Congreso Nacional, que se celebrará a partir de las 16 horas del día viernes 27, el sábado 28 y el domingo 29 de mayo de 2016, en el Módulo 5 de Mayo de ex-Ruta 100, ubicado en Av. 5 de Mayo # 62 de la Colonia Merced Gómez, Delegación Álvaro Obregón, de la ciudad de México, Distrito Federal, el cual se integrará conforme a las siguientes…

BASES

PRIMERA.- Son Delegados efectivos los miembros del Comité Nacional Ejecutivo.

SEGUNDA.- Son Delegados efectivos 3 miembros de cada Comité Estatal o Regional de la Central.

TERCERA.- Son Delegados efectivos los miembros de la Central que sean electos en los Congresos Estatales o Regionales que deberán celebrarse los meses de febrero y marzo próximos, en proporción a un Delegado por cada 50 miembros.

CUARTA.- Los Delegados efectivos tendrán derecho a voz y voto.

QUINTA.- Son Delegados fraternos con derecho a voz los miembros de la Central que asistan al Congreso.

SEXTA.- Todos los gastos de traslado y estancia a la ciudad de México correrán por cuenta de la Central en cada entidad o región.

SEPTIMA.- Todos los Delegados efectivos contribuirán con $100 pesos para los gastos de documentos, pago del local del Congreso y demás servicios.
OCTAVA- El Congreso se instalará con la mitad más uno de los Delegados efectivos designados en las entidades federativas o regiones donde se celebraron Congresos.

NOVENA. – Una vez instalado el Congreso, se aprobará un Reglamento que regirá su funcionamiento.

DECIMA-. Todas las cuestiones no previstas en esta Convocatoria serán resueltas por el Comité Nacional Ejecutivo.

El IV Congreso Nacional sesionará conforme al siguiente…

ORDEN DEL DIA

1. Instalación del Congreso.
2. Lectura de la Convocatoria.
3. Informe del Comité Nacional Ejecutivo saliente.
4. Saludo de Organizaciones Fraternas e invitados especiales.
5. Análisis, discusión y aprobación del Informe del Comité Nacional Ejecutivo.
6. Discusión y aprobación de reformas a la Declaración de Principios, Programa de Acción y Estatuto.
7. Discusión y aprobación de la orientación general de lucha, lineamientos tácticos y política de alianzas de nuestra Central.
8. Resoluciones particulares.
9. Elección del Comité Nacional Ejecutivo.
10. Clausura de los trabajos del Congreso.

Guadalajara, Jalisco, a 16 de enero de 2016.

“La riqueza y el Gobierno para los trabajadores”.

El Comité Nacional Ejecutivo.

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