Nicaragua – Pronunciamiento de los sectores sociales: “Es hora de pensar en la economía del pueblo”

Las organizaciones sociales abajo firmantes que representamos una amplia mayoría de la población del país, nos pronunciamos:

  1. Que los intereses privados y muy particulares de una parte de la oposición, de entregar Nicaragua a los caprichos imperialistas de los EEUU, no les permite ofrecer un programa mínimo de coincidencias nacionales para desarrollar el país, ni siquiera han tenido el decoro de rechazar y condenar el NICA ACT.
  2. La situación hacia la que se ha llevado al país, especialmente económica y de seguridad, afecta principalmente a la población más vulnerable; niños, niñas, adolescentes, personas de la tercera edad, discapacitados y población en condición de pobreza y pobreza extrema. Que dicha situación se originó en la pérdida de empleos e ingresos de las familias, la reducción de la cooperación internacional y de las inversiones.
  3. Que el país pasó de ser uno de los más seguros de Latinoamérica, a ser percibido como de alta inseguridad y poco confiable, lo que afectó los procesos inversionistas, redujo el turismo y ha provocado el retiro de depósitos del sistema financiero, agravando los problemas de financiamiento de las actividades productivas y erosionando las reservas internacionales, todo lo cual, repercute en la actividad económica, el empleo y los ingresos de la población.
  4. En lo social se ha introducido una enorme inestabilidad en las familias, se ha dividido a la comunidad y aumentado la zozobra y la ansiedad, situación que se profundiza con la proliferación de noticias falsas y un manejo oscuro de la información veraz, incrementándose los efectos psicosociales de la difícil situación que vivimos, en especial entre niños y niñas, que como sabemos son el futuro del país.
  5. Vemos en esa oposición extremista que existe una fuerte disposición a destruir la economía nacional, como herramienta para conseguir objetivos políticos, sin importar los efectos que ello tiene sobre la población, en este sentido se promueve la aplicación de sanciones económicas al país y se aplaude la posibilidad de que el país quede fuera de los tratados comerciales con la Unión Europea y los EEUU, lo que sería desastroso para la economía nacional, pero en especial para la economía de miles de familia cuya única fuente de ingreso es el trabajo. Esas acciones se hacen en nombre del pueblo nicaragüense como si alguna vez le han consultado e informado de las consecuencias directas de estas acciones.
  6. Que los negociadores de la oposición no representan las justas aspiraciones del pueblo de Nicaragua, de tener un empleo e ingresos suficientes como para garantizar el desarrollo integral de las familias ya que estos representan a la burguesía y oligarquía nacional.

Nicaragua quiere paz

Por todo ello llamamos a la sociedad nicaragüense a:

(a) A impulsar acciones que restablezcan la paz y la convivencia de las y los nicaragüenses, a abandonar los intereses individuales en aras de la unidad del país que permita iniciar la recuperación económica con equidad, restablecer los niveles de seguridad e impedir que se incremente la migración de nicaragüense.

(b) Repudiar cualquier sanción de terceros países por considerar que ello es violatorio de nuestra soberanía y tienen como finalidad última incrementar el sufrimiento de nuestro pueblo, en busca de provocar descontento de la población hacia el gobierno. Exigir a la oposición que mantenga su lucha política en el campo de la política, como sucede en los países civilizados, que se abstenga de buscar su legitimidad, en la acción de terceros países, respetando de esta forma, la justa aspiración de los nicaragüenses a ser independientes y a gozar de la autodeterminación que tanta sangre y sudor ha costado.

(c) Solicitar al gobierno de Nicaragua la conformación de una amplia mesa de reactivación de la economía nacional, con una agenda que incorpore a todos los sectores de la economía, en busca de encontrar los mejores y más equitativos caminos para recuperar todo lo que la economía perdió en este año de disturbios. Ello al margen de cualquier negociación política que se pudiera desarrollar en otras esferas.

La oposición en Nicaragua solo ofrece dos caminos; destruir la economía o la reforma del marco legal electoral, cambios en la composición del Consejo Supremo Electoral y el adelanto de las elecciones, lo que puede ser un logro político para ellos y sus seguidores, pero no para la inmensa mayoría de los nicaragüenses que aspiran a mejorar su calidad de vida.

Es la hora de pensar en la economía del pueblo, de las familias, de los miles y miles que no se alimentan de elecciones, ni de luchas políticas, de los que forman ríos de almas rumbo al trabajo, es la hora de los judíos errantes, vendelo todo, que a diario sienten que el día es pequeño, porque no vendieron todo el pan, el atol duro, los tomates, las cebollas o las chiltomas, de quienes le piden al sol un poco de complicidad, en el plantío de caña, de palma, de maní o café, un poco de complicidad para completar sus deberes en la jornada laboral, es la hora de pensar en las familias que no les alcanza para pagar la luz y que ahora los quieren dejar sin trabajo, para que se molesten con el gobierno.

Miguel Ruiz Estrada – Presidente de la Central Sandinista de Trabajadores – José Benito Escobar (CST-JBE); entre otros firmantes.

Prensa ESNA

 

 

 

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